*Sky Dreams: Soñando con el cielo...*
9, 06 de 2005-07-06 de 2005
¿En que piensas cuando miras al cielo?. Muchas veces nisiquiera lo hacemos. Estamos tan preocupados por nosotros mismos, por nuestros sueños, por nuetros problemas, por si dije o hice, que no somos capaces de ver las estrellas.
Una noche no muy lejana supe yo todas estas cosas. Caminaba sola por el paseo de la playa, de vuelta a casa, frustrada por un día en que nada había sido lo que deberia haber sido. Embotada en mis zapatos y en mis dudas. ¿Por que no fuiste asi y fuiste de esa manera? No fuiste perfecta. ¿Por que te comportaste así?. No fuiste perfecta. ¿Por que te pusiste esa ropa horrible y no la otra?. Volviste a no ser perfecta. ¿Por que salió todo mal?. Fue por tu culpa porque no eras perfecta, como los demás. Tú eres la única diferente.
Una rafaga de viento me sacó de mis ensoñaciones haciendo volar mis perfectos pelos. Un poco enfadada al principio refunfuñe algo (el viento me pone de muy mal humor), y entonces lo vi, vi el cielo. Tan abstraida estaba con mis historias que no me habia parado a fijarme en lo bonito que estaba esa noche. La luna brillaba frente a mi, enorme y con un tono anaranjado que la hacía parecer un gran planeta aún por descubrir. Las nuebes habían dejado paso a las estrellas por una vez y se podian contemplar cientos, miles de ellas. Me quedé abobada mirando aquello y pensé que era lo más bonito que había visto jamás. De pronto la grandeza del cielo me hizo sentirme pequeñita e insignificante, a mi y a mis problemas, que me parecieron ridiculos por un instante. Me quité los zapatos y mire al cielo, y a su perfecto reflejo en el mar, olvidandome de todo y sin preocuparme por nada.
Allí solo estabamos yo y la luna.
Pensé en todas las personas que, como yo, se habrían parado algún día a mirar la luna y las estrellas, tal vez hoy, tal vez ahora, tal vez hace miles de años. Y a ellas solo a ellas, le habrían contado sus penas, sus alegrías, y sus sueños. Muchas quizás no lo había hecho nunca. No tenían tiempo. Se perdieron en su agujero negro, sin dar oportunidad a sus sueños.
El cielo debe estar lleno de sueños, miles de historias que nunca fueron contadas y otras que si lo fueron, cientos de esperanzas y desesperanzas. No estamos solos. Somos una estrella mas en el universo. Y la mia quiere brillar. Quiere despreocuparse, quiere vivir la vida, sin importar qué piensen los demás, quiere seguir sonriendo y alejar el miedo al fracaso injustificado.
Hace tan solo un año ella era una estrella desconocida, trsite y apagada. Hoy su brillo cada vez es mayor y ella quiere seguir creciendo, porque quiere ser el Sol.
¿Y vosotros, mirais al cielo?
Un besin.
Una noche no muy lejana supe yo todas estas cosas. Caminaba sola por el paseo de la playa, de vuelta a casa, frustrada por un día en que nada había sido lo que deberia haber sido. Embotada en mis zapatos y en mis dudas. ¿Por que no fuiste asi y fuiste de esa manera? No fuiste perfecta. ¿Por que te comportaste así?. No fuiste perfecta. ¿Por que te pusiste esa ropa horrible y no la otra?. Volviste a no ser perfecta. ¿Por que salió todo mal?. Fue por tu culpa porque no eras perfecta, como los demás. Tú eres la única diferente. Una rafaga de viento me sacó de mis ensoñaciones haciendo volar mis perfectos pelos. Un poco enfadada al principio refunfuñe algo (el viento me pone de muy mal humor), y entonces lo vi, vi el cielo. Tan abstraida estaba con mis historias que no me habia parado a fijarme en lo bonito que estaba esa noche. La luna brillaba frente a mi, enorme y con un tono anaranjado que la hacía parecer un gran planeta aún por descubrir. Las nuebes habían dejado paso a las estrellas por una vez y se podian contemplar cientos, miles de ellas. Me quedé abobada mirando aquello y pensé que era lo más bonito que había visto jamás. De pronto la grandeza del cielo me hizo sentirme pequeñita e insignificante, a mi y a mis problemas, que me parecieron ridiculos por un instante. Me quité los zapatos y mire al cielo, y a su perfecto reflejo en el mar, olvidandome de todo y sin preocuparme por nada.
Allí solo estabamos yo y la luna.
Pensé en todas las personas que, como yo, se habrían parado algún día a mirar la luna y las estrellas, tal vez hoy, tal vez ahora, tal vez hace miles de años. Y a ellas solo a ellas, le habrían contado sus penas, sus alegrías, y sus sueños. Muchas quizás no lo había hecho nunca. No tenían tiempo. Se perdieron en su agujero negro, sin dar oportunidad a sus sueños.
El cielo debe estar lleno de sueños, miles de historias que nunca fueron contadas y otras que si lo fueron, cientos de esperanzas y desesperanzas. No estamos solos. Somos una estrella mas en el universo. Y la mia quiere brillar. Quiere despreocuparse, quiere vivir la vida, sin importar qué piensen los demás, quiere seguir sonriendo y alejar el miedo al fracaso injustificado.
Hace tan solo un año ella era una estrella desconocida, trsite y apagada. Hoy su brillo cada vez es mayor y ella quiere seguir creciendo, porque quiere ser el Sol.
¿Y vosotros, mirais al cielo?
Un besin.